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martes, 23 de octubre de 2012

El sexting y sus riesgos asociados, en "SER Consumidor"

(Artículo de Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter para SER Consumidor, de la Cadena SER.)

Pero, ¿qué es el Sexting?

Sexting, en su significado más puro y actual, es la producción de imágenes propias (fotografías o vídeos) de alto contenido erótico o pornográfico y su envío a otra persona mediante el teléfono móvil.

Realizar sexting, por lo tanto, no supone un daño en sí mismo para quien lo realiza salvo que su producción o envío pudiera tener consecuencias legales directas, como ocurre en alguno de estos casos donde, por ejemplo, la imagen:

  • puede ser calificada de pornografía infantil.
  • incluye otras personas que no han consentido su producción o difusión.
  • es de alto voltaje y enviada a menores o incapaces.

¿Por qué es una práctica de riesgo?


Del sexting a la sextorsiónPongamos el caso de una mujer adulta que genera un vídeo íntimo de sí misma, donde puede ser reconocida, y lo envía a su pareja con el deseo y convencimiento de que no será compartido con nadie. Los problemas pueden comenzar cuando esas imágenes llegan a otras personas, son publicadas online, o están en manos de un chantajista que, en ocasiones, puede incluso ser el destinatario original del envío.

Si la fotografía o grabación alcanza difusión pública, bien por haber sido publicada en Internet, bien porque se ha distribuido entre smartphones de forma profusa se produce una primera afectación del honor, la intimidad y la propia imagen.

Este problema en muchas ocasiones viene aderezado con hostigamiento social que, en el caso de una persona pública como Olvido Hormigos, alcanza incluso repercusión mediática. En los incidentes con personas menores de edad suele adquirir la forma de ciberbullying.

Cuando las imágenes llegan a manos de un chantajista, el problema sería el de la sextorsión, esto es, la solicitud de determinadas concesiones (dinero, imágenes, mantenimiento de relaciones sexuales o sentimentales...) a cambio de que la comprometida grabación no sea publicada online o enviada al círculo relacional de su protagonista.

Otras prácticas con similares consecuencias


Existen otras situaciones que, sin constituir sexting, a la postre nos ponen directamente en uno de los casos anteriores: imágenes íntimas y privadas en manos de terceros. Pueden ser imágenes delicadas producidas pero no enviadas de forma voluntaria sino robadas, como ya ha ocurrido, por ejemplo, con intrusiones en los smartphones o activación mediante malware de la webcam. También es común el caso en el que se practica cibersexo o se muestran actitudes sexuales o desnudos vía webcam y quien está al otro lado de la pantalla graba de forma permanente un show que cuyo protagonista pensaba era temporal y privado. También pueden ser imágenes cedidas de forma voluntaria por medio de engaños u obligatoria bajo presiones y amenazas. Este es el caso de Amanda Todd, adolescente de 15 años que se acabó suicidando el pasado 10 de octubre víctima de ciberbullying sustentado en unas imágenes de sus pechos que mostró por la webcam. La crueldad de una parte de su entorno de relaciones, potenciada por el alcance de Internet y las redes sociales, acabó con ella.



Violencia sexual digital y reformas legislativas


Las estadísticas y las consultas nos dicen que en mayor medida son las mujeres, adolescentes y jóvenes, quienes sufren las consecuencias de la existencia de imágenes íntimas en manos inadecuadas. La sextorsión, por lo general, se traduce en solicitudes de tipo sexual. Se trata de violencia de género en la Red, es violencia sexual digital. Constituye un fenómeno alarmante y creciente al que esperamos contribuyan a poner freno las recientes reformas propuestas para el código penal que solicitan un año de cárcel por difusión de imágenes íntimas aun cuando la grabación de las mismas hubiera sido consentida.

Información y recursos educativos sobre temas relacionados:

jueves, 15 de diciembre de 2011

Un informe de UNICEF critica que las empresas de Internet no hagan todo lo que está en su mano para proteger a los menores

El Centro de Investigación Innocenti (IRC) de la UNICEF en Florencia (Italia) acaba de publicar su informe Child Safety Online: Global challenges and strategies en el que presentan las amenazas para la seguridad y los derechos de los niños con respecto a Internet y otras TIC. Este entorno digital, según se admite en la presentación del informe, carece de diferenciación con respecto al mundo offline para los menores, que pasan de uno a otro de manera natural.

Según el director del IRC, Gordon Alexander, «cada vez más niños no pueden apenas imaginar la vida sin su perfil de las redes sociales». Advierte Alexander de que la brecha digital entre menores y sus padres es mayor en los países menos desarrollados, mientras se reduce en los industrializados, al tiempo que recalca la oportunidad que suponen que los chicos más expertos y conscientes de los riesgos de la Red ayuden a los más pequeños a conocerlos y evitarlos: de hecho, varios estudios muestran que los chicos se ven como protectores online de otros chicos. Aunque los menores deben ser escuchados sobre estas cuestiones —indica Alexander— no se debe sobrevalorar su capacidad de autoprotección. Es responsabilidad de los adultos (progenitores, docentes, instituciones, empresas...) proporcionarles un entorno online seguro donde también hacer efectivos los derechos fundamentales que les reconoce la Convención de Derechos de la Infancia al conocimiento, la participación, el ocio y el juego.

Con respecto a la evolución prevista en los países menos desarrollados, el informe insiste en lanzar la advertencia de que a medida de que se vaya disponiendo más ampliamente de tecnologías como la banda ancha y la telefonía móvil de última generación, los patrones de riesgo detectados en los países más industrializados, se repetirán también en los países en desarrollo, a menos que se pongan en marcha medidas para la prevención.

Portada del estudio de UNICEF sobre seguridad de los niños en InternetEl informe reconoce que pese a que las TIC no han creado los delitos de abuso y explotación sexual de menores, sí que los han llevado a una escala y potencial mucho mayores. Al tiempo reclama que los poderes públicos faciliten un acceso sin discriminación ni exclusión a todos los niños del mundo, promoviendo la ciudadanía digital responsable, como objetivos críticos de sus políticas respecto a Internet. Advierten los autores que la ansiedad social es una respuesta que se está dando por la combinación de una tecnología en acelerado cambio y unos espacios de socialización nuevos para los menores que sus padres no vivieron, aunque también surgen el sensacionalismo, la creación de mitos y la aplicación de respuestas públicas equivocadas. Uno de esos mitos es el temor popular que identifica Internet con peligro para los niños, denuncian.

El documento presentado aborda principalmente la cuestión de las imágenes de abuso sexual infantil y del grooming de menores, como unos de los principales riesgos que amenazan a los más pequeños en la Red junto con el ciberbullying/ciberacoso. Según los autores aún es insuficiente el grado de integración que existe sobre estos problemas online en los programas públicos de protección de la infancia. También critican que desde el sector privado no se pongan en marcha todas las medidas necesarias para proteger los derechos de los menores, por temor a una supuesta pérdida de competitividad o de libertad de empresa.

No obstante lanzan otra advertencia: intentar eliminar de la Red todos los peligros que amenazan a niños y adolescentes, más allá de cierto punto, amenaza la esencia misma de Internet y sus múltiples beneficios.

El informe defiende una estrategia que busque cuatro objetivos principales al respecto:

  1. empoderar a los niños y promover su resiliencia

  2. acabar con la impunidad de los abusadores

  3. reducir la disponibilidad del material nocivo de Internet

  4. promover la recuperación de los niños víctimas de abusos y otros daños



Los datos del informe



El informe menciona algunos datos al respecto de estos problemas:

  • La cifra de imágenes de abuso a menores en Internet es de varios millones.

  • Los niños que aparecen en ellas es probablemente de decenas de miles.

  • La mayoría de las imágenes representan a niñas preadolescentes (desde menos de 1 año a 10), de raza caucasiana.

  • Se observa una tendencia a la baja en la edad de los/as niños/as que aparecen en las imágenes, y a una mayor violencia y explicitud gráfica.

  • Las imágenes cada vez se concentran menos en determinados webs y están más repartidas en su almacenamiento. En esta línea, cada vez se usa más la compartición P2P.

  • Hay muy pocos datos sobre las consecuencias de la exposición de los menores a formas extremas de pornografía fácilmente disponibles online.

  • Está aumentando la preocupación ante casos de adicción a la pornografía entre menores, así como la reproducción entre chicas menores de los estereotipos femeninos de la pornografía, tanto en lo que respecta a la apariencia como a los comportamientos sexuales.

  • Los jóvenes se sienten a menudo más cómodos compartiendo informaciones íntimas o comportándose de una manera sexualizada online que fuera de la Red.

  • Hay un número significativo de adolescentes que están publicando imágenes suyas en la Red de tono sexual. En ocasiones esto da origen a procesos de sextorsión. En otras, atrae a posibles predadores sexuales.

  • Los chicos dicen conocer en general los peligros de la Red, pero creen que son otros los que corren esos riesgos, más que ellos mismos.

  • Con frecuencia no acuden a sus padres cuando tienen problemas, por lo general porque creen que no entienden ese mundo, porque temen que les quiten su teléfono o el acceso a Internet, por amenazas de algún abusador o por simple vergüenza. En el caso de los adolescentes, habitualmente consideran la intervención paterna o materna una interferencia que choca con la tendencia natural de esa edad a comenzar a separarse de los padres en muchos ámbitos de su vida. Sin embargo, hay numerosas pruebas de que la activa implicación y diálogo de los padres es el factor de protección más fuerte que existe en este terreno.

  • El hecho de que los padres pierdan capacidad de vigilar el uso que sus hijos hacen de la Red por el incremento en la conexión móvil (60% de los menores en Japón, p.ej.) supone un reto que requiere modificar las políticas de prevención.

  • A quien acuden en primer lugar los niños con problemas en la Red es a otros niños. Por tanto el informe sugiere apoyar a los niños en esta misión.



El «grooming»



El estudio realiza una definición de online grooming que excluye la necesidad de engaño, y lo amplía a cualquier persona que intente contactar con un(a) menor con intenciones sexuales, aunque lo haga abiertamente. Estas intenciones según el estudio se centran en un contacto sexual online, generalmente vía webcam, y que genera material que más tarde es compartido con otros, y que sólo en algunas ocasiones lleva o pretende llevar a un encuentro sexual físico.

Los lugares de la Red donde se realiza habitualmente el grooming son, según el estudio:

  • salas de chat

  • redes sociales online

  • servicios de mensajería instantánea



Según una investigación, un groomer medio puede tener hasta 200 menores en sus listas de amigos, en diferentes fases del proceso de grooming cada una, el cual puede durar desde unos minutos a unos meses. Los datos indican que las víctimas más frecuentes del grooming son las chicas adolescentes.

La falta de estadísticas acerca del número de groomers es debida, según explica el informe, a que en muchos países aún no es un delito esta práctica. Incluso en los que ya está castigado por la ley, aún no hay un registro coordinado, lo cual redunda en una peor protección de los menores.

Por otro lado los investigadores del IRC indican que existen diversos mitos sobre el abuso online de niños:

  • Los generadores y difusores iniciales de las imágenes no suelen ser extraños, sino cuidadores.

  • Los groomers no suelen ser hombres mayores que fingen una edad menor para engañar a los chicos con mentiras e identidades falsas obligándolos a entregar sus imágenes sexuales. Más bien es un proceso de seducción en el cual el/la menor acaba accediendo a las pretensiones sexuales como un favor voluntario hacia un amigo virtual. Es decir, aunque en ocasiones los groomers mienten sobre su edad o sexo, suelen encajar por lo general en un caso de relación con consentimiento.



Sexting: otra tendencia en alza



El estudio señala al sexting como otra tendencia en auge entre los menores, que pese a realizarse habitualmente con la pareja actual o pretendida, acaba en ocasiones a manos de un público amplio.

Privacidad



Un impedimento señalado por el informe para que los menores sean comedidos con la publicación de datos personales en las redes sociales, es el hecho de que si no lo hacen por lo general sus pares en estas redes considerarán que su perfil (muro, tablón...) es poco interesante y no lo visitará o comentarán. Por tanto, publicar información personal se convierte en la norma.

Algunos estudios descartan el mero hecho de publicar datos personales como fuente de victimización, al menos en lo referido al grooming y el abuso sexual, y señalan en cambio a los comportamientos arriesgados como fuente de esos problemas.

Ciberbullying



El estudio también recoge algunos datos sobre el ciberbullying, que no lo limita al ciberacoso entre menores, aunque sí a que haya un menor como víctima:

  • Las chicas suelen comentar más bullying online que los chicos, según algunos informes. Aunque otros indican justo lo contrario.

  • El/la diferente es el más proclive a sufrirlo: minorías étnicas, LGTB, obesos, discapacitados...

  • En los EE. UU. suelen abundar los casos de abusones offline que sufren ciberbullying.




Fuente: Innocenti Research Center

martes, 13 de julio de 2010

Las autoridades británicas fuerzan a Facebook a mejorar la protección de los menores

La agencia gubernamental británica CEOP llevaba meses presionando a la empresa estadounidense para que incorporase un sistema de prevención en Facebook que ya habían accedido a poner otras redes sociales online MySpace y Bebo, y que es conocido como el botón del pánico.

Hasta ahora Facebook había rechazado la petición por considerar que sus medidas de protección eran suficientes y que el botón solicitado por el CEOP sería intimidatorio (?). Tras el reciente caso de un violador que usaba un perfil falso en Facebook para conseguir víctimas, ambas partes han anunciado un acuerdo: "Las dos partes están contentas. Mantenemos el sistema de avisos de Facebook y además contamos con una nueva aplicación [ClickCEOP] introducida de manera predeterminada en la red social que, no sólo los mantiene [a los menores] a salvo, sino que funciona a modo de campaña publicitaria viral entre los contactos", declaró la directora de comunicación de Facebook UK, Sophy Silver, a la cadena BBC.

El botón no es más que un enlace al web de CEOP, para que los menores se informen y sepan cómo actuar y denunciar ante la presencia de supuestos delincuentes sexuales.

Fuentes: Gente Digital, Alt1040 y BBC.

martes, 25 de mayo de 2010

El 36% de los menores españoles reconocen usar demasiado el teléfono móvil

El INTECO y Orange han hecho públicos los resultados de un Estudio sobre seguridad y privacidad en el uso de los servicios móviles por los menores españoles realizado mediante 644 encuestas personales en hogares españoles, a los propios menores y a sus padres. Los resultados del estudio se completan con las aportaciones de 55 expertos que han aportado una visión cualitativa y multidisciplinar al proyecto de investigación.

El estudio ha revelado, entre otros datos, que la edad media de inicio en el uso de teléfonos móviles se sitúa entre los 10 y los 12 años.

Así mismo los expertos participantes han agrupado los peligros más importantes en su opinión, que suponen los celulares para los menores de edad, en las siguientes categorías:


Los que más preocupan a los padres son:

  • contenidos inapropiados

  • ciberbullying

  • grooming



Los riesgos que tienen una mayor incidencia entre los menores, según el estudio, son:

  • uso excesivo y adicción (36%)

  • riesgos económicos (29,2%)

  • virus y spam



En los siguientes casos, pese a una menor incidencia, se ha detectado que los padres consideran que son problemas que suceden con menor frecuencia de la que se ha constatado en el estudio:

  • contenido obsceno procedente de adultos: incidencia = 0,6%

  • comunicaciones de adultos desconocidos: 4%

  • ciberbullying: 5,9%



Aunque el 94,4% de los padres asegura hablar del tema de la seguridad en el uso del móvil, sólo el 68,3% considera que su hijo/a está protegido/a al usarlo.

El estudio no hace mención a los riesgos físicos asociados al uso excesivo del teléfono:

Es obvio que un uso excesivo del teléfono móvil (o de cualquier otra herramienta) puede llegar a constituir un problema. En primer lugar, porque la consecuencia más directa (un gasto desmesurado) es un efecto tangible. En segundo lugar, porque puede implicar situaciones como una reducción del rendimiento escolar, discusiones familiares o, en los casos más graves, cuestiones relacionadas con la dependencia o adicción.


Es decir, las únicas consecuencias que consideran los autores del informe derivadas de un uso excesivo son el riesgo de un excesivo consumo económico y los riesgos psicológicos relacionados con la adicción. No se hace mención alguna de los riesgos derivados de la excesiva exposición a las radiaciones de microondas emitidas por estos aparatos y que llevaron a las recomendaciones contenidas en el denominado Informe Steward realizado para el gobierno británico y basadas en el efecto sobre el tejido neuronal de niños y adolescentes, su mayor absorción de dichas radiaciones y el mayor tiempo de exposición acumulada:

(...) creemos que se debería desaconsejar el uso generalizado de teléfonos móviles por parte de los niños para la realización de llamadas no esenciales. También recomendamos que la industria de la telefonía móvil se abstenga de promover el uso de teléfonos móviles entre los niños.


Recientemente también el gobierno francés ha tomado decisiones basadas en este principio precautorio.

Fuente: INTECO